La idea que sostiene Restaurando la Hospitalidad
Toda persona posee un Valor Humano inherente. Cuando reconocemos ese valor, cambia nuestra manera de percibir a la persona que tenemos delante, da forma a nuestra intención y guía la manera en que la recibimos y le respondemos.
Valor Humano → Reconocimiento → Percepción → Intención → Interacción → Verdadera Hospitalidad™
El Valor Humano es inherente a toda persona. El reconocimiento da forma a la percepción. La percepción da forma a la intención. La intención guía la manera en que recibimos y respondemos. A través de esa respuesta, la Verdadera Hospitalidad™ se hace visible.
Un servicio excelente no siempre hace que alguien se sienta reconocido.
Un huésped puede recibir todo lo prometido y aun así sentirse invisible. Un empleado puede recibir instrucciones claras sin sentirse reconocido. ¿Qué falta cuando el servicio es correcto, pero el encuentro humano queda incompleto?
Restaurando la Hospitalidad examina esta pregunta desde la perspectiva de la Verdadera Hospitalidad™: la expresión visible de reconocer el valor inherente de otra persona a través de la manera en que la recibimos y le respondemos.


